República de Chile Bandera Escudo
Chile es un país de América, ubicado en el extremo suroeste de América del Sur. Su nombre oficial es República de Chile y su capital es la ciudad de Santiago de Chile.
Chile comprende una larga y estrecha franja de tierra que se extiende, mayormente, entre la costa suroriental del océano Pacífico y la cordillera de los Andes, desde los 17º29'57'S hasta los 56º32'S de latitud, limitando al norte con Perú, al este con Bolivia y Argentina, y al sur con el paso Drake. Se encuentra posicionado fundamentalmente en la costa pacífica del Cono Sur, aunque también posee sectores pertenecientes al océano Atlántico sur en su extremo sudeste.[4] Además, posee territorios insulares en el océano Pacífico, como el archipiélago Juan Fernández, las islas Desventuradas, la isla Sala y Gómez y la isla de Pascua, las dos últimas ubicadas en la Polinesia, totalizando una superficie de 756.096,3 km².
Por otra parte, Chile reclama soberanía sobre una zona de la Antártida de más de 1 millón 250 mil km² denominada Territorio Chileno Antártico, comprendida entre los meridianos 90º y 53º Oeste, prolongando su límite meridional hasta el Polo Sur. Esta reclamación está congelada de acuerdo a lo establecido por el Tratado Antártico, sin que su firma constituya una renuncia.
Debido a su presencia en Sudamérica, Oceanía y la Antártida, Chile se define a sí mismo como un país tricontinental.[5]
Sus más de 17 millones de habitantes promedian índices de desarrollo humano, porcentaje de globalización, PIB per cápita, nivel de crecimiento económico y calidad de vida, que se encuentran entre los más altos de América Latina.
Cultura
Literatura
Según la tradición popular, Chile es país de poetas. Esto es debido a la importancia a lo largo de la historia que han tenido diversos literatos, especialmente en el género lírico, destacándose Pablo de Rokha, Vicente Huidobro, Enrique Lihn, Nicanor Parra, Gonzalo Rojas, Jorge Teillier, y los ganadores del Premio Nobel, Gabriela Mistral y Pablo Neruda. En el ámbito de la narrativa, destacan Isabel Allende, Alberto Blest Gana, Roberto Bolaño, Francisco Coloane, José Donoso, Jorge Edwards, Marcela Paz, conocida por su característico personaje Papelucho, Manuel Rojas y Luis Sepúlveda. Uno de los principales símbolos de la cultura popular es, sin duda, Condorito, caricatura creada por Pepo durante los años 1950 y que se ha convertido en todo un símbolo nacional.
Música
La música folclórica de Chile se caracteriza por la mezcla de sonidos tradicionales aborígenes con aquellos traídos desde España. La cueca, el baile tradicional chileno, es un buen ejemplo de ello: tiene características propias dependiendo de la zona del país en que se representa. El folclor más tradicional ha sido ejecutado a través del tiempo por diversos artistas, destacando algunos como Margot Loyola, Nicanor Molinare y conjuntos como Los de Ramón y Los Huasos Quincheros. Durante los años 1970 se produjo un resurgimiento de la música folclórica chilena gracias a la llamada Nueva Canción Chilena con artistas que investigaron las raíces musicales de su país, y compusieron e interpretaron sus propios temas inspirados en estas investigaciones. De este movimiento destacan Víctor Jara, Patricio Manns, Violeta Parra y grupos como Illapu, Inti-Illimani, Los Jaivas y Quilapayún. Por otra parte, Chile ha contado con grandes compositores e intérpretes de diversas ramas de la música clásica, como los compositores Pedro Humberto Allende Sarón, Vicente Bianchi y Alfonso Leng, o los pianistas Claudio Arrau, Alfredo Perl, Rosita Renard y el tenor Ramón Vinay, entre muchos otros.
En los años 80, se consolidan grupos de tendencia jazz fusión con fuerte influencia latinoamericana, tales como Congreso y Fulano, lo que años después pasaría a llamarse Fusión latinoamericana. Por otra parte, la influencia de sonidos de origen anglosajón más masivos como el rock y pop, ha permitido la formación de grupos como Los Prisioneros, Los Tres, La Ley, Lucybell, Chancho en Piedra y Joe Vasconcellos, entre otros. Otros importantes representantes de la música popular de origen latinoamericano son Lucho Gatica o Los Ángeles Negros en cuanto a boleros, Myriam Hernández en la balada, y La Sonora de Tommy Rey en la cumbia, por nombrar solo algunos.
Desde 1987, la Sociedad Chilena del Derecho de Autor es la institución dedicada a registrar la propiedad intelectual de cada obra y su autor, además de recaudar los derechos generados a través de los medios de comunicación nacionales, a la vez que se preocupa por difundir y promover el desarrollo de la música chilena. Otras de sus labores es la formación de nuevos músicos, y la previsión en materias sociales y de salud de sus socios, mediante las prestaciones asistenciales.
También se destaca el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar llevado a cabo en la ciudad de Viña del Mar. Es considerado como el festival musical más importante de Hispanoamérica. Su primera versión se realizó en 1959, perdurando hasta el día de hoy debido a su gran éxito en Chile y los países de habla hispana gracias a la gran variedad de artistas que se presentan en él.
Identidad y tradiciones
A pesar de la homogeneidad étnica existente en el país, las expresiones culturales varían notoriamente en diferentes zonas de él, debido, principalmente, a las disímiles características geográficas que presenta el territorio chileno.
La zona norte del país se caracteriza por diversas manifestaciones culturales que combinan la influencia de los pueblos indígenas andinos con la de los conquistadores hispanos, a las que se suma la gran importancia que poseen las tradiciones religiosas, destacándose las diabladas y los carnavales como la Fiesta de La Tirana.
La zona central se identifica principalmente con las tradiciones rurales del campo chileno y la denominada cultura huasa, que se extiende entre las regiones de Coquimbo y la del Biobío, mayoritariamente. Como en esta región geográfica se concentra la mayor parte de la población chilena, se considera tradicionalmente como la principal identidad cultural del país. Su máxima expresión se realiza durante las festividades de Fiestas Patrias, a mediados de septiembre.
La cultura mapuche y las tradiciones de la hacienda dominan en la zona de la Araucanía, mientras que en las cercanías de Valdivia y Llanquihue, la influencia alemana es preponderante. Debido a su aislamiento con el resto del país, en el archipiélago de Chiloé se ha generado una rica cultura con su propia mitología. Las regiones del extremo austral también han generado una identidad propia influenciada principalmente por los inmigrantes, tanto de Chiloé y el centro del país como de la ex Yugoslavia, y que en Magallanes se caracteriza por un marcado regionalismo.
La identidad cultural de la isla de Pascua es única debido al desarrollo de una cultura polinésica desde tiempos inmemoriales completamente aislada por varios siglos.
Sin embargo, en las últimas décadas, el desarrollo económico y la globalización han afectado las costumbres tradicionales del país, las que se mantienen principalmente en las zonas rurales. En la actualidad, los habitantes de las principales urbes del país han asimilado la influencia de las culturas europea y estadounidense en desmedro de la identidad histórica nacional.
Gastronomía
Al igual que en el caso del arte, la gastronomía chilena surge de la mezcla entre las gastronomía colonial española con elementos de origen incaico y mapuche y algunas influencias europeas. Los principales ingredientes en la cocina tradicional chilena corresponden a alimentos propios de esta zona: como el maíz, la papa y el tomate, entre otros. También se incorpora la carne de vacuno y de cordero en la zona austral del país, mientras que el consumo de alimentos marinos es importante en las zonas costeras.
Los platos más tradicionales de la cocina chilena corresponden, entre otros, a los anticuchos, el asado, la carbonada, la cazuela, el charquicán, el curanto, las empanadas de pino, las humitas y el pastel de choclo. Algunos postres tradicionales son los alfajores, el manjar y el mote con huesillos.
El vino chileno es la principal bebida alcohólica, principalmente en sus cepas Cabernet Sauvignon, Carménère y Merlot, famosas internacionalmente. Otras bebidas tradicionales son el vino pipeño, la chicha y el pisco chileno, también producidas de la uva.
Deporte
El deporte chileno tiene una larga historia que se remonta a la chueca y el linao, deportes jugados por los mapuches similares al hockey y al rugby, respectivamente. En las zonas campesinas, sin embargo, el rodeo es el principal deporte tradicional practicado y, desde 1962, es considerado como deporte nacional.
En 1896, Luis Subercaseaux participó en los primeros Juegos Olímpicos, siendo el primer sudamericano en hacerlo. A pesar de esta temprana incursión en el principal evento deportivo a nivel mundial, solamente en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, el país alcanzó su primera medalla de oro, luego que el tenista Nicolás Massú obtuviera dicha presea en singles y dobles, mientras que Fernando González obtuvo medalla de oro en dobles (junto a Massú) y de bronce en singles, constituyendo la actuación más destacada de un representativo chileno en unos Juegos Olímpicos. Cuatro años después, González obtuvo plata en singles durante Pekín 2008. En total, Chile ha logrado dos medallas de oro, siete de plata y cuatro de bronce. A pesar de la gran cantidad de centros de esquí a lo largo de la Cordillera de los Andes, como Portillo y Valle Nevado, Chile no ha obtenido nunca alguna medalla en los Juegos Olímpicos de Invierno.
A fines del siglo XIX, los inmigrantes británicos trajeron al país el fútbol que se popularizó rápidamente convirtiéndose en el deporte más importante del país tras su profesionalización y la creación de la Primera división en 1933. Chile albergó, en 1962 la Copa Mundial de Fútbol, donde el seleccionado nacional obtuvo el tercer lugar. A pesar de esto, el fútbol chileno no ha logrado tener grandes resultados fuera de ese tercer lugar y participaciones destacables en los mundiales de 1930, 1998, 2010 y una medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000. Nunca ha obtenido la Copa América y sólo en una oportunidad un equipo chileno, Colo-Colo en 1991, ha logrado la Copa Libertadores.
El tenis se ha popularizado en las últimas décadas y es, sin lugar a dudas, el deporte más exitoso del país. En 1937, Anita Lizana obtuvo el título del Abierto de Estados Unidos, logro que hizo que la prensa especializada de la época llegara a considerarla número 1 del ránking femenino,[45] convirtiéndose de paso en la primera persona de Hispanoamérica en ganar un grand slam en individuales y en ser considerada número 1 del mundo. Luego, y a pesar de que en su época no existían los ordenamientos objetivos de la actualidad, se señala al tenista Luis Ayala como uno de los mejores jugadores de su tiempo, llegando a la final de Roland Garros en 1958 y 1960. En 1976, Chile se convirtió en el primer país en jugar la final de la Copa Davis en Sudamérica y el segundo en América Latina, después de México. En marzo de 1998, Marcelo Ríos, quien junto a Hermes Gamonal había obtenido en 1993 el subcampeonato de la Copa ITF Sunshine para menores de 18 años, se convirtió en el primer hispanoamericano en alcanzar el número 1 del ránking ATP poco después de llegar a la final del Abierto de Australia. En 2001, Guillermo Hormazábal, Jorge Aguilar y Carlos Ríos conquistaron la Copa Davis Junior para menores de 16 años. Posteriormente, Fernando González y Nicolás Massú no solo le dieron a Chile las primeras medallas doradas olímpicas sino que, además, lograron el bicampeonato de la Copa Mundial por equipos de la especialidad en 2003 y 2004. González, además, llegó en enero de 2007 a la final del Abierto de Australia, alcanzando el quinto lugar del ránking ATP. En agosto de 2010, Christian Garín, Bastián Malla y Sebastián Santibáñez conquistaron el título de la Copa Mundial de Tenis Junior para menores de 14 años.
El hockey en patines es un deporte que estuvo en auge a principios de la década de 1980 y que posteriormente ha continuado desarrollándose de modo sostenido. En 1982, se desarrolló el Campeonato Mundial de Hockey Patín Masculino, en la ciudad de Concepción. En 2006, Chile fue sede del Campeonato mundial de hockey patín femenino y obtuvo el primer lugar al derrotar a España en la final.
El básquetbol se disputa principalmente en la zona sur del país y generalmente a nivel universitario. Destacados logros se ha obtenido también en motociclismo, con los campeonatos mundiales de Carlo de Gavardo en 2004 y 2005, y de Francisco López en 2006 en la disciplina de Rally Raid 450 cc. Otro deporte con gran éxito es el polo, alcanzando el título mundial en 2008. En el remo, Chile ha obtenido grandes premios al ganar el campeonato mundial de la disciplina en 2002 y 2005.
Economía
La economía chilena es conocida internacionalmente como una de las más sólidas del continente. A pesar de que a lo largo de su historia ha enfrentado diversos períodos de crisis, en los últimos años ha tenido un importante y sostenido crecimiento. El modelo económico neoliberal, que fue implantado durante el Régimen Militar, se ha mantenido por los gobiernos concertacionistas, que sólo le han hecho cambios menores para costear los programas sociales del gobierno.
A comienzos de mayo de 2010, Chile se convirtió en el primer miembro pleno de la OCDE en Sudamérica y segundo en América Latina, después de México, debido al reconocimiento en los avances económicos de las últimas décadas, desarrollo social y fuerte reestructuración institucional, que ha llevado a Chile a ubicarse en la treintena de miembros de esta organización, que agrupa a las principales economías industrializadas del mundo. [46]
Tras años aislado, Chile en la actualidad es un mercado abierto al mundo, con una economía caracterizada por la exportación y la explotación de materias primas.
Conforme a datos del Banco Central de Chile, durante 2006, las exportaciones llegaron a los U$S58.116 millones, aumentando 40,7% respecto a 2005, principalmente debido a los diversos tratados firmados con la Unión Europea, Estados Unidos, Corea del Sur, el Acuerdo P4 y China, sus principales socios comerciales, y a la integración a diversos foros económicos como la APEC, el Mercosur o la Comunidad Andina, donde es miembro asociado en los dos últimos. Por otro lado, las importaciones alcanzaron una cifra de U$S35.973 millones.[47] [48] El PIB en su valor nominal llegó en 2008 a los US$170.797 millones y el PBI per cápita a los 10.197 dólares,[2] ubicándose, en esta medición, en el tercer lugar de América Latina, sólo detrás de México y Venezuela, y en el primero de la región al comparar los valores ajustados por paridad de poder adquisitivo con US$14.591 per cápita.[49] A su vez, en 2008, el crecimiento total del PIB fue de un 3,2% y la inflación de 7,1%.[50] No obstante las autoridades esperan una moderación de la inflación, entorno al 2,5%, y una contracción del PIB de -1,6% para 2009.
El principal producto comercial es la minería del cobre, el cual satisface el 36% del mercado mundial, aunque también es importante la explotación de otros recursos como molibdeno, oro y plata.[51] En la actualidad, la extracción cuprífera representa el 30% de las exportaciones del país, la que en 1970 llegaba a más del 60% de éstas. La empresa nacional Codelco Chile es una de las mineras más grande del mundo y explota algunos de los principales yacimientos del país, como Chuquicamata y El Teniente. La minería es la principal actividad económica de las regiones de Tarapacá, Antofagasta y Atacama y es de gran importancia en las regiones de Coquimbo, Valparaíso y O'Higgins. En la Región de Magallanes, la explotación de yacimientos de petróleo es de suma importancia para el abastecimiento interno.
Por otro lado, Chile se ha convertido en plataforma de inversiones extranjeras para otros países de Latinoamérica y muchas empresas han comenzado a instalar sus sedes corporativas en Santiago. También tiene una importante presencia en inversiones en el sector servicios en Latinoamérica.
La desigualdad de género también incide como variable en el dinamismo de la economía de Chile. La baja participación laboral de la mujer (la menor en América Latina) dificulta la reducción del desempleo. Además, se mantiene la gran diferencia salarial entre hombres y mujeres, a pesar de los avances en esta materia en los últimos años.
Desde 1975, la moneda oficial en Chile es el peso chileno ($).
Agricultura
La agricultura y la ganadería son las principales actividades de las regiones del centro y del sur del país. La exportación de frutas y verduras ha alcanzado niveles históricos al abrirse las puertas de los mercados europeos y asiáticos, al igual que productos de la explotación forestal, pesquera y de crustáceos. Un ejemplo de esto es que, durante los últimos años, Chile ha alcanzado a Noruega, el principal exportador del mundo de salmón,[52] y es uno de los más importantes en el rubro vitivinícola.
La industria chilena es principalmente de abastecimiento local, a excepción de la producción de harina de pescado. Ésta se concentra en Santiago y, en menor grado, en Valparaíso y en Concepción. Durante los últimos años se ha tratado de impulsar la industria agroalimentaria con el fin de convertir a Chile en una potencia de este rubro hacia el año 2010.[53]
Turismo
Desde mediados de los años 1990, el turismo en Chile se ha convertido en uno de los principales recursos económicos del país, especialmente en las zonas más extremas del país. Durante el año 2005, este rubro tuvo un crecimiento de un 13,6%, generando más de 1.500 millones de dólares equivalentes al 1,33% del PIB nacional.
Según cifras de Sernatur, dos millones y medio de personas ingresan al año a Chile, lo que aún es significativamente menor al número de turistas que llegan a otros países de la región, como México o Brasil. La mayoría de estos visitantes provienen de países del continente, principalmente Argentina; sin embargo, el mayor crecimiento en los últimos años corresponde al de visitantes de Europa, principalmente de Alemania, España y Francia, que llegó a los 414 mil aproximadamente en 2007.[54]
Los principales atractivos turísticos chilenos corresponden a lugares de bellos paisajes naturales en las zonas extremas del país. San Pedro de Atacama, en la zona norte del país, es muy visitado por turistas extranjeros para apreciar la arquitectura de origen incaico del pueblo, las lagunas altiplánicas, el Valle de la Luna y los géiseres de El Tatio. En las cercanías de Putre, en el extremo norte, es apreciable el conjunto formado por el lago Chungará y el volcán Parinacota a más de 4.500 m de altitud. A lo largo de los Andes se encuentran diversos centros de esquí de calidad internacional, como Portillo y Valle Nevado. En el extremo sur, los principales sitios turísticos corresponden al archipiélago de Chiloé, la Patagonia, la Laguna San Rafael y sus glaciares y el Parque Nacional Torres del Paine. Finalmente, la misteriosa isla de Pascua en el medio del Océano Pacífico es, probablemente, el principal destino turístico chileno.
En el ámbito nacional, el turismo se concentra en la temporada estival, principalmente en los balnearios de la costa: Arica, Iquique, Antofagasta, La Serena y Coquimbo son los principales centros de veraneo en la zona norte, mientras que Pucón y Puerto Varas lo son en la zona sur. Debido a su cercanía con Santiago, la costa de la V Región es la que tiene mayor cantidad de turistas, principalmente en el Litoral Central y Viña del Mar. Esta última ciudad es conocida como la capital turística de Chile debido a la importancia que tiene en el rubro gracias a la cercanía con la capital del país, al buen número de playas que posee, la localización de diversos centros de entretenimiento como uno de los más importantes casinos del país, y por ser sede del anual Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, el evento musical más grande de Hispanoamérica.
Energía
Chile es un país dependiente energéticamente pues no posee grandes reservas energéticas. Ejemplo de esto es que, de los 228.000 barriles de petróleo consumidos diariamente sólo 4.000 provienen de los yacimientos australes y el resto corresponde a importaciones, por lo que el precio de los combustibles dependen completamente de la situación internacional. De igual forma, casi la totalidad del gas natural consumido en el país es importado; durante gran parte de los años 2000, el principal proveedor era Argentina a través de un gasoducto, pero la apertura en 2009 del terminal de regasificación de gas natural licuado en el puerto de Quintero ha permitido diversificar la matriz de proveedores a todo el mundo.
El consumo de electricidad superó los 51.573 GWh durante el año 2005, del cual el 54% es producido por centrales hidroeléctricas y el restante por termoeléctricas. En el país existen cuatro sistemas eléctricos: el Sistema Interconectado del Norte Grande, el Sistema Interconectado Central y los sistemas de Aisén y Magallanes. A pesar de la gran cantidad de electricidad generada por hidroelectricidad, solamente se ha aprovechado menos del 20% del potencial hídrico del país para evitar la destrucción de sistemas ecológicos por la creación de embalses, como el de Aisén. Por el momento no existen centrales nucleares, sin embargo en el año 2006 se abrió el debate acerca de la factibilidad técnica del uso seguro de este tipo de energía en el país. A esto se suman algunos planes para instalar centrales de recursos renovables y así aprovechar el gran potencial de energía eólica, geotérmica, mareomotriz, solar y undimotriz que existe en el país.
Transporte y telecomunicaciones
Debido a las características geográficas del país, la red de transportes y el sistema de comunicaciones es de vital importancia.
Chile cuenta con un total de 364 pistas de aterrizaje aéreo, en las que destacan los aeropuertos de Chacalluta de Arica, Diego Aracena de Iquique, Cerro Moreno de Antofagasta, Carriel Sur de Concepción, El Tepual de Puerto Montt, Presidente Ibáñez de Punta Arenas, Mataveri en isla de Pascua y el Aeropuerto Internacional Comodoro Arturo Merino Benítez de Santiago, uno de los más modernos del continente y con un tráfico superior a los 6,5 millones de usuarios al año.
El sistema de ferrocarriles chileno cuenta con 6.585 km de extensión. Las líneas férreas, que antaño fueron el motor del crecimiento del país y cruzaron gran parte del territorio, hoy se utilizan principalmente para el transporte de carga hacia los puertos luego de la crisis que vivió este medio de transporte a mediados de los años 1970 y que casi lleva a su extinción. En la actualidad, se vive un proceso de recuperación del tren con el restablecimiento de los servicios de pasajeros de EFE entre Santiago y Puerto Montt. Por el contrario, el sistema de ferrocarriles urbanos ha experimentado una enorme expansión en los últimos años con la inauguración de los sistemas Metro Valparaíso y Biotrén, mientras el Metro de Santiago ha duplicado su extensión en la última década superando los 84 km y con una estimación de 105 km para el año 2009.
En cuanto a carreteras, Chile cuenta con una extensión de más de 100.000 km de vías, de las cuales más de 16.000 se encuentran pavimentadas. Desde mediados de los años 1990 se ha producido un importante mejoramiento de estas vías gracias a los procesos de licitaciones que permitieron la construcción de más de 2.500 km de autopistas de nivel internacional, destacando gran parte de la Carretera Panamericana que recorre Chile entre Arica y la isla de Chiloé, las rutas entre Santiago, Valparaíso y el Litoral Central y las autopistas urbanas capitalinas, inauguradas entre 2004 y 2006. Otra vía de gran importancia es la Carretera Austral que conecta la región de Aisén con el resto del país, a pesar de estar cortada en algunos tramos en que se utilizan ferrys. Los pasos de Chacalluta y Tambo Quemado sirven como conexión fronteriza con el Perú y Bolivia en la zona norte del país, mientras con Argentina existen más de 40 a lo largo de la Cordillera, siendo el más importante el de Cristo Redentor entre Los Andes y Mendoza.
A pesar de la gran cantidad de costas, la navegación es poco utilizada como medio de transporte de pasajeros a excepción de la zona austral, donde sirve como conexión entre las diversas islas. Por otro lado, para Chile es de gran importancia la flota mercante para el 95% de las exportaciones e importaciones de productos que utilizan este sistema. Los principales puertos son, de norte a sur: Arica, Iquique, Antofagasta, Mejillones, Coquimbo, Valparaíso, San Antonio, Talcahuano, Puerto Montt y Punta Arenas.
Chile cuenta además con un moderno sistema de telecomunicaciones que abarca gran parte del territorio, incluyendo las bases antárticas y Chile insular. Existen más de 3,5 millones de líneas de telefonía fija y 16,7 millones de abonados a la telefonía móvil (1 celular por cada 1 habitante),[55] convirtiéndose en el tercer país de Latinoamérica, tras Argentina y Venezuela, en alcanzar el 100% de penetración en telefonía móvil.[56] De igual forma, tiene la tasa más alta de penetración de internet con cerca de 8,4 millones de usuarios, alcanzando al 50,4% de la población, y con respecto a la penetración de banda ancha también es la mayor del continente, alcanzando el 9,7%, con más de 1,6 millones de suscriptores.
Medios de comunicación
La televisión es el principal medio de comunicación del país, con seis cadenas nacionales y varias de carácter regional. Las principales cadenas del país son Televisión Nacional de Chile, de carácter estatal, y las señales privadas Canal 13, dependiente de la Universidad Católica, UCV Televisión, dependiente de la Universidad Católica de Valparaíso (la estación televisiva más antigua del país creada en 1957), Mega, La Red, Chilevisión y Telecanal. La televisión chilena transmite en color desde 1978 y en el sistema NTSC.
La prensa está concentrada principalmente en dos consorcios periodísticos cuyos principales periódicos de circulación nacional son El Mercurio, cuya edición de Valparaíso es la más antigua publicada en forma ininterrumpida en el país y en el mundo en lengua castellana,[59] y La Tercera, a los que se suma La Nación, de propiedad estatal. Existen, además, diversas publicaciones de circulación regional.
Festividades
No hay comentarios:
Publicar un comentario